COMUNIÓN: UN REGALO INOLVIDABLE

Gracias a mi trabajo tengo la gran fortuna de conocer gente tan maravillosa y especial como lo son Natalia y Paula.

Natalia, la madre,  me contrató porque quería hacer un regalo muy original a su hija, con motivo de su comunión. A partir de ese momento me puse a trabajar; a buscar localizaciones, escenarios, atrezzo… y esto es lo que surgió… además de una gran amistad.

Les agradezco de todo corazón que me escogiesen como su fotógrafa y sobre todo haber tenido el gusto de conocer a una niña tan especial como Paula, lo pasamos genial y sólo puedo decir que cuando una niña te da un abrazo como despedida es que realmente se lleva un gran recuerdo, no sólo de las fotos sino también de la sesión.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

*agradecimientos a una amiga muy especial que me cedió esos corderitos tan lindos.